Una jornada de profunda angustia, pero también de esperanza inquebrantable, se vive en la comunidad de Chele, perteneciente al municipio de Rosario, Sinaloa. Desde la tarde del pasado 25 de marzo, los esfuerzos de los cuerpos de emergencia no han cesado tras el reporte de un grave derrumbe en las instalaciones de la empresa Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V., donde cuatro trabajadores permanecen bajo tierra tras el colapso de una de las galerías principales.
Detalles del siniestro y primeros rescates
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por las autoridades, el accidente ocurrió mientras una cuadrilla compuesta por 25 mineros realizaba sus labores habituales de extracción de material. En medio del caos inicial provocado por el desprendimiento de rocas, siete mineros lograron evacuar la zona por su propio pie, mientras que la rápida intervención de sus compañeros y brigadas internas permitió poner a salvo a otros 14 trabajadores, sumando un total de 21 rescatados hasta el momento.
"Las labores no se han detenido ni un solo minuto; nuestra prioridad absoluta es devolver a estos cuatro hombres con sus familias lo antes posible", informaron fuentes cercanas al operativo de rescate.
Localización y suministro de auxilio vital
La noticia que ha inyectado fuerza a los rescatistas es la confirmación de que los cuatro mineros restantes han sido localizados con éxito. A pesar de encontrarse a una profundidad estimada de entre 100 y 350 metros de la entrada principal del socavón, los equipos técnicos han logrado establecer contacto. Gracias a maniobras de ingeniería de precisión y la apertura de pequeños ductos entre el escombro, se les ha suministrado oxígeno y agua, elementos vitales para mantener su estabilidad física mientras se remueven toneladas de material.
Intervención del Ejército Mexicano
Ante la magnitud de la emergencia, se ha desplegado a más de 90 elementos del Ejército Mexicano, incluyendo personal especializado del Batallón de Atención a Emergencias. Los militares trabajan en estrecha coordinación con Protección Civil estatal y municipal, utilizando maquinaria pesada y herramientas de alta tecnología para remover la tierra y roca sin provocar nuevos deslizamientos que pongan en riesgo tanto a los atrapados como al personal de auxilio.
Mientras tanto, en las inmediaciones de la mina, las familias de los trabajadores aguardan con plegarias y una tensa calma cualquier actualización sobre el estado de sus seres queridos. Las autoridades de Sinaloa han ratificado su compromiso de no descansar hasta que el último de los mineros sea extraído de forma segura, manteniendo un monitoreo constante de las condiciones estructurales del terreno para garantizar el éxito de esta delicada operación en las próximas horas.
